
SALMO 8
Majestad de Dios y dignidad del hombre
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos, para reprimir al adversario
y al rebelde.
Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
¿qué es el hombre,
para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando
sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:
rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.
Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!
ABRE TU BIBLIA PARA HACER

Señor Dueño Nuestro,
ResponderEliminarSé tu Señor, el dueño de mi corazón, de mi vida, de mis afanes, de mis ilusiones,
Concédeme Señor Jesús,
la gracia de ser un instrumento de tu paz,
de tu amor, de tu comprensión,
que no juzgue a nadie,
ni lo critique,
ni lo menosprecie,
porque Señor, Tú lo sabes todo,
nosotros no sabemos nada.